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Moira

Yolanda nos cuenta:

«Moira (Moiras: personificaciones del destino en la mitología clásica) llegó a mi vida de una manera mágica, haciendo honor a su nombre, fruto del destino. Pasaba una temporada difícil, acababa de perder a uno de mis gatos y estaba muy triste por muchos cambios en mi vida que ahora parecen muy lejos.

Vi una foto de ella, tan chiquitita y con una cara de gata curiosa; le habían tenido que quitar un ojito y perdió también la visión del otro. Era un saquito de huesos, indefensa, que también había pasado por mucho en poco tiempo (tendría menos de dos meses).

La magia sucedió después. Yo, que soy `tecnolerda´y no suelo llevarme bien con la tecnología envié un cuestionario para adoptarla, pregunté por ella y no obtuve respuesta… También soy un poco mística a veces y pensé: Bueno, no era para ti. A los pocos días mi gato mayor se resfrió y tuve que llevarle al veterinario. Allí, en la sala, había una señora dando en adopción un gato a una familia que y se había enamorado de él; hablamos de forma casual y me comentó que ella tenía más gatitos en adopción, y una gatita muy especial por la que aún nadie había preguntado. ¡Era mi Moira! Le enseñé el mensaje, ella me demostró que jamás le llegó y ¡bendita coincidencia!: nos habíamos encontrado en el mismo veterinario, en la misma ciudad, a la misma hora… Si eso no es destino, no sé qué es.

Moira lleva conmigo dos años y medio ya, es la mimada de la casa, la más rebelde también; al final, como es ciega, no me sale regañarla 🙂 Caza mejor que mis gatos (que sí ven), es super cariñosa, muy lista, se sabe todo al dedillo: tardó dos días en saltar del sofá y saber dónde estaba todo en todo momento. Le encanta mullirme la espalda si nos tumbamos en la cama, y es tan cuca que ¡si ronronea mucho se le cae la baba! Mi destino era encontrar a Sara aquél día, y que fuese ella la mensajera que me trajo la ternura a casa de nuevo. No me imagino mi vida sin Moira.»

Moira tras ser operada de uno de sus ojos, muy pequeña aún; Moira a la derecha en la actualidad en su hogar

Mila

Alexandra nos cuenta:

«Mila es una gatita muy cariñosa y especial, sólo hay que verla descansando de lado junto a la tele para llamar la atención y buscar mimos. Llegó a nuestras vidas de manera un poco inesperada: llevábamos tiempo barajando la idea de adoptar un gato pero aún nada definitivo. Fue verla en el escaparate de Tiendanimal Torrejón de Ardoz, conocer un poco sobre ella, y enseguida querer darle un hogar. Ella ha ganado una familia que la quiere mucho, pero nosotros hemos ganado una compañera de vida que nos hace aún más felices los días…»

Mila buscando llamar la atención, a la izquierda; abajo, cuando llegó a nosotros

Pity

Todo un ejemplo de adoptante

Pity (Lolo) llegó a nosotros con su madre y sus hermanos, abandonados en una zona rural de Guadalajara. Es un cruce de Maine Coon (habrá por aquí algún criadero ilegal de esta raza?) realmente precioso, y además con un carácter maravilloso.

Esta historia es muy inspiradora por lo que ocurrió después de su adopción. Todavía sin ceder definitivamente y a la espera de ser esterilizado, recibimos la llamada de su «madre humana» que nos comunicó que tenía PIF (peritonitis infecciosa felina). Esta enfermedad era, hasta hace muy muy poco tiempo, una sentencia de muerte. Sin embargo, al tratarse de un coronavirus y tras la pandemia, se han desarrollado tratamientos muy efectivos, si bien algo caros y difíciles de conseguir. Tanto su familia como nosotros nos pusimos inmediatamente manos a la obra y Pity ha hecho ya su tratamiento completo y ha salido de peligro. Queremos dar nuestra enhorabuena a su adoptante por su coraje a la hora de enfrentar el problema, y por su decisión sin importar el coste y el esfuerzo personal que el problema entrañaba.

Nos gustaría que esta historia inspirara a otras personas: este es el tipo de adoptante que se necesita, realmente amante de los animales y responsable.

A la derecha, Pity en su hogar, aún convaleciente; abajo, cuando llegó a nosotros

Pelusa

Todo un desafío

La historia de Pelusa es realmente interesante, porque invita a todos a apostar por ellos, aunque a veces pueda resultar todo un desafío.

La preciosa Pelusa, con su aspecto de azul ruso, nació en un jardín, en una colonia felina descontrolada y en contacto con personas. Cuando la vimos por primera vez pensamos que por su belleza no le costaría encontrar un hogar, y decidimos apostar por ella… pero al llegar a su casa de acogida ¡Pelusa era salvaje y tenía muchísimo miedo! Estuvo en dos casas de acogida antes de llegar a su hogar definitivo: jamás salió de debajo de un mueble. Tras cerca de dos meses empezamos a pensar que no era apta para vivir en una casa, de manera que valoramos volver a dejarla, con mucha pena, en su colonia ya esterilizada… pero entonces encontramos una familia que quería intentarlo otra vez. Gracias a su enorme paciencia, el tiempo fue pasando y poco a poco Pelusa se sociabilizó. Actualmente es una gatita equilibrada y sociable que hasta sale a saludar a las visitas.

Nos gustaría encontrar más adoptantes con este perfil. Sin embargo, la mayoría de los adoptantes sólo buscan un animal muy atractivo y «fácil»: muy pequeño (de biberón), sano, y muy simpático, a poder ser de raza o de pelo largo y ojos azules. No se dan cuenta de que existen muchos otros gatos que necesitan un hogar, aunque sean más mayores o necesiten mucho tiempo para confiar. Los gatitos pequeños deben de permanecer son sus madres, idealmente hasta el tercer mes; no sabemos qué carácter tendrán cuando sean adultos y además muchos mueren cuando son pequeños y sólo pueden ser testados a partir del segundo mes. Por todo ello, nos gustaría animar desde aquí a la adopción de adultos.

Abajo, Pelusa recién rescatada muy sucia y con mucho miedo; a la derecha, feliz en su nuevo hogar

Ratona y Celinda

Acoger un animal es salvarle la vida

Ratona (Celia) y Boubouille (Celinda) son hermanas y nacieron en un garaje. Su madre se marchó y, aparentemente, ninguna otra gata de la colonia quiso hacerse cargo de ellas, quedando desprotegidas. Además, otras madres de esta colonia descontrolada se habían llevado días antes varios gatitos muy enfermos que no salieron adelante. Tan pequeñas como eran, que necesitaban biberón, las rescatamos asumiendo un riesgo (aunque menor al de dejarlas allí), y buscamos ayuda. Gracias a Dios encontramos a Sarah y Carlos!

Celia y Celinda salieron adelante gracias a los cuidados de esta maravillosa pareja. No todo el mundo es capaz de dedicarle este tiempo a unos animales, ni de conseguir sacarlos adelante: fue toda una proeza. Con el paso del tiempo, sus lazos afectivos fueron haciéndose cada vez más fuertes y, llegado el momento, nos las pudieron ya dejar marchar. Gracias a ambos!

Me encanta esta historia porque Sarah y Carlos «les dieron la vida»; sin ellos, no hubiera sido posible. Se necesita mucha más gente como ellos que, de manera desinteresada, se implique y nos ayude a sacar los animales adelante ofreciéndoles un hogar temporal.

Al llegar

Ratona y Boubouille al poco de llegar a su nuevo hogar en un estado deplorable

Los biberones

Es muy difícil sacar adelante a gatitos tan pequeños que, excepto en casos de riesgo, deben permanecer con sus madres hasta, al menos, los dos meses

La familia

Sarah con ambas gatas ya adultas en una foto que resume de maravilla el éxito como recompensa al trabajo bien hecho y lo bonita que puede ser una adopción

Don Juan, «Don Inés» y «Pazita»

Todos los animales merecen respeto y aprecio

Estas tres palomas de raza (colipava) aparecieron abandonadas en la linde de un bosque en Navidad. Procedentes de un palomar, no sabían buscar comida, y tan solo esperaban en la copa de un árbol a que algo pasara. Gracias a la colaboración de otra persona, logramos rescatarlas, y las tuvimos en acogida temporal hasta encontrar para ellas un hogar.

Lo primero que hay que decir es que no se abandona animales, y mucho menos que no sean parte de la fauna silvestre de la zona y que no estén acostumbrados a la vida en libertad. Lo segundo que nos gustaría decir es que las palomas no son «ratas del aire» y que merecen respeto por parte de nuestra sociedad. La animadversión por estos animales limita mucho su posible adopción, por lo que Don Juan, Don Inés (antes Doña Inés) y Pazita fueron acogidas y adoptadas en un santuario de aves, donde viven felices, protegidas, y cuidadas a día de hoy.

Desde aquí queremos agradecer a este santuario su colaboración, y animar a los amantes de todos los animales (incluidas las palomas) a que colaboren desinteresadamente con ellos a través de donativos y alimento, porque tanto asociaciones, refugios como santuarios… tenemos muy muy difícil la financiación de nuestros proyectos. Si quieres colaborar con el santuario, no dudes en ponerte en contacto con «Holi Manoli», https://www.instagram.com/holiimanoli/

Don Juan y Don Inés en la copa del árbol en la Navidad de 2024

Don Juan, Don Inés y Pazita en acogida temporal

Don Juan con un compañero en su nuevo hogar

Peluso

Sólo se ve bien con el corazón

Peluso es un gato de raza, pero nació con un solo ojito… y eso provocó que alguien lo dejara en la puerta de una casa donde existe una colonia descontrolada de gatos. Llegó a nosotros solo y asustado.

Enseguida nos dimos cuenta de lo especial que es, y por eso ha sido uno de nuestros gatos más queridos en la asociación. Extremadamente tranquilo y afectuoso, sólo quería estar en brazos y recibir besos. Gracias a una de nuestras colaboradoras, la difusión de su caso llegó hasta Valencia, donde fue adoptado por una pareja maravillosa. No sólo nos ayudan desde entonces, sino que se ocuparon de la cirugía ocular que necesitó Peluso al hacerse mayor (enucleación).

Me encanta este caso porque nuestros adoptantes no lo miraron como algo bonito (que lo es), sino que le miraron con el corazón: tener un solo ojo no es inconveniente para ser amado como el que más. Vinieron a medio camino a por él; nada supuso un obstáculo. Es un «gato con estrella».

Ojalá que pudiéramos contar más historias como ésta… pero la gente quiere animales perfectos, cachorros, y que no supongan mucho esfuerzo.

A la izquierda, Peluso en brazos de uno de sus «padres»; abajo, con su «madre de acogida»

Chispa

Un ejemplo de nuestro trabajo «más fácil»

Chispa llegó a nosotros, junto a su madre y hermanos, en verano de 2025. Como la gran mayoría de los animales que recogemos, los habían abandonado, quizá por irse de vacaciones. Su madre, en avanzado estado de desnutrición, pedía comida en una casa de una zona rural. Unos de nuestros más estrechos colaboradores fue a recogerlos sin pensarlo dos veces (gracias Pablo).

Chispa es una gata cruce de Maine Coon. Es una auténtica belleza, y es encantadora. Convive con otros gatos y niños en una población del corredor del Henares. Ahora tiene un hogar, y tiene una vida digna; es cuidada, protegida y querida. Su actual «madre humana» la descubrió en exposición en Tiendanimal Torrejón de Ardoz, Avenida de la Constitución (Gracias a Tiendanimal, particularmente a Fani y el equipo humano de la tienda, por ayudarnos a encontrar adoptantes para nuestros animales).

Llegó a nosotros llena de parásitos, salvaje, y (rara suerte para nosotros) en buenas condiciones de salud. Estuvo varios meses en acogida temporal pre adopción (una vez más, gracias a nuestras casas de acogida; Elena y Luna).

Nos gustaría que esta historia ayudara a ilustrar un rescate «de los más fáciles». Este «antes y después» ayuda a comprender lo importante que es no volver la cabeza e intentar buscar ayuda: a Chispa, a sus hermanos y a su madre, les salvó la vida!

Chispa a la izquierda en su hogar; abajo, en acogida temporal.

Lucca

Una historia inspiradora

Hace ya más de dos años que rescatamos a Lucca, que posiblemente es una gato de raza Siberiano (para que luego no digan que no se abandona también gatos de raza). Posiblemente se trataba de un gato abandonado por su familia al hacerse mayor y necesitar esterilización (tendría algo menos de 6 meses). Una de nuestras socias nos pidió ayuda, porque lo veía merodear por la calle hacía algunas semanas.. hasta que apareció malherido; parecía que iba a perder un ojo por una paliza. Tuvimos mucha suerte porque se recuperó por completo, pero descubrimos que era positivo a inmunodeficiencia. Durante cerca de dos años ha estado acogido por una de nuestras mejores colaboradoras en Madrid, todo un ejemplo de amor a los animales, responsabilidad y resiliencia (gracias a Patri y su familia). Durante este tiempo hemos visto cómo Lucca vencía sus miedos, aprendía a confiar y querer y se recuperaba totalmente de su terrible vida en la calle.

Tras decenas de anuncios sin éxito, ya habíamos perdido la esperanza en que jamás saliera en adopción… cuando una compañera de otra asociación nos echó una mano, y consiguió que una familia de Barcelona se fijara en él. Esto es muy difícil cuando un gato es positivo porque la gente tiene mucho miedo; sin embargo, la Asociación tiene cierta experiencia en estos casos y sabe que un gato positivo feliz, tranquilo y bien cuidado puede tener una esperanza de vida igual a la de un gato totalmente sano.

Hace ya unos meses que Lucca vive con su familia en Barcelona. Tiene un hogar, y se siente el rey de la casa. Está más guapo aún si cabe…

Esta es una de nuestras historias más inspiradoras, porque todos los animales, sanos o enfermos, tienen derecho a la vida y a ser felices. Asimismo, esperamos de corazón que contribuya a deshacer el tabú en torno a la inmunodeficiencia, y anime a otras personas a adoptar animales que no son perfectos (¿quién lo es?). Nuestra enhorabuena a los adoptantes por su decisión! Por último, pero no por ello menos importante, demuestra que hay personas maravillosas en el mundo, que la empatía y la solidaridad existen, y que colaborando podemos llegar muy muy lejos.

A la izquierda, Lucca en su nuevo hogar; abajo tras recuperarse de sus heridas pero aún con mucho miedo

Milo

Un ejemplo de dificultad, y de la magia de la vida

Tenía una gran infección de vías respiratorias que ha sufrido durante toda su infancia, y los ojos completamente cerrados: pensábamos que no los tenía bajo los párpados. Su «madre de acogida» la llamó Mila pensando necesitaba un milagro para salir adelante. Nos costó… pero salió.

Durante su infancia enamoró a su familia de acogida. Se aficionó a ver los partidos de futbol en el cuello de su «padre humano». Así pues, cuando mejoró ya no le dejaron salir en adopción.

Es un gato maravilloso, que establece vínculos afectivos fácilmente, que quiere a sus compañeros en acogida, y que ha demostrado lo maravillosa que es la naturaleza a veces: siendo un joven macho, ha intentado criar una camada de gatitos recién nacidos.

Esta historia ilustra las muchas dificultades que encontramos a veces para sacar adelante a nuestros animales: Milo ha pasado muchos meses enfermo y con muchísimas visitas al veterinario y distintas pruebas y tratamientos. Pero también demuestra esa magia de la vida: su familia de acogida ya no lo ha dejado ir. Gracias a Luna y su familia por esta maravillosa historia.

Milo, a la izquierda, en su hogar; abajo, al abrir los ojos por primera vez.

Loki

Una historia de colaboración

Loki (Bigotes) apareció en nuestras vidas junto a un montón de hermanos. Nacieron en un garaje, en un municipio rural de la Alcarria Baja, y nos fueron cedidos por unas voluntarias de colonias felinas.

Su familia adoptante apareció muy rápido. Por desgracia, muchos de los gatitos que llegan a nosotros lo hacen en malas condiciones. Esto no fue una excepción con esta camada, si bien Loki era uno de los más sanos. Con todo, su familia adoptante demostró interés y coraje, y se llevó a Loki a casa (con un tratamiento veterinario del que nosotros nos responsabilizamos al no poder entregarlo en perfectas condiciones). Eran novatos!!!

Actualmente es el rey de la casa. Ha llenado de felicidad su hogar, particularmente ha hecho muy feliz a la hija de la familia, que siempre quiso tener una mascota.

Esta historia ejemplifica las dificultades a las que nos enfrentamos, pues la gran mayoría de nuestros rescatados necesitan un/os tratamiento/s veterinario/s costoso/s del que no responsabilizamos a los adoptantes, que sólo abonan los gastos «veterinarios «tipo» de chipado, esterilización, vacunación y desparasitación (según dicta la ley). Asimismo, ilustra el tipo de adoptante implicado que siempre buscamos.

Loki, a la derecha con su «madre humana»; abajo, al poco tiempo de su rescate y justo a sus hermanos.

Trigo

Otra historia de éxito

Trigo fue rescatado de la calle junto a su hermano Lunares (aún en adopción) el verano pasado. Es un siamés «red point» muy bueno y sociable, de manera que en cuanto pisó Tiendanimal-Torrejón de Ardoz su familia lo vio y se enamoró de él perdidamente. No me extraña…

Estos gatos, como los de color blanco, se rescatan con prioridad por parte de nuestra asociación, dado que su falta de melanina les expone al cáncer de piel bajo el sol de España. En muchos casos son además sordos, lo que también les expone enormemente en la calle a ser atropellados o atacados. Por esta razón, estamos contentos de haberle encontrado, y haber encontrado para él una familia tan estupenda.

Trigo, abajo, al ser rescatado, todo sucio; a la derecha posando en el baño de su casa para nuestra web

Jara y Cactus

Una historia que debería de repetirse

Jara nació en una colonia felina descontrolada, en un camino rural que conecta dos urbanizaciones, con un peligro extremo de atropello. Es un precioso cruce de gato azul ruso. Alimentada y cuidada por un grupo de voluntarios, Jara se convirtió en una candidata para adopción al desarrollar un carácter sociable. Cuando pudimos rescatarla y ofrecerle un lugar donde estar, Jara enamoró rápidamente a sus actuales «padres humanos», que no dudaron en apostar por ella. Este no es el único detalle maravilloso de esta historia: los «padres humanos» de Jara decidieron darle un compañero, puesto que la mayoría de los gatos ( a no ser que sean territoriales, por ejemplo) son más felices en compañía de un semejante.

Cactus es un cruce de Maine Coon que apareció abandonado junto a su madre y hermanos. Se crio en un hogar de acogida, rodeado de gatos, por lo que necesitaba un compañero para ser feliz. Tras un primer intento fallido de adopción, Cactus se adaptó perfectamente a su nuevo hogar, y a su nueva compañera, a la que no conocía. Se adoran….

Cactus feliz y relajado en su nuevo hogar

Jara en su colonia callejera

Jara en su nuevo hogar

Noche

Una historia con «magia»

Noche es una gatita joven cruce de Maine Coon. La recogimos abandonada en una urbanización: la habían dejado abandonada con sus hijos en una caja de cartón en la puerta de una casa. Sufría un avanzado estado de desnutrición.

Con el paso del tiempo, se recuperó y pudimos esterilizarla; comprobamos que era muy dócil y que había sido abandonada. No podía, bajo ninguna circunstancia, volver a la calle, así que nos lanzamos a buscarle un hogar.

Al principio no tuvimos mucha suerte con su difusión en redes, pero tuvimos la gran suerte de que nos ofrecieran llevarla a Tiendanimal Torrejón de Ardoz (Avenida de la Constitución). En su visita enamoró completamente a nuestra veterinaria; pero lo más sorprendente es cómo enamoró «del primer vistazo» a su actual «madre humana». Aunque le encantan los animales, no había tenido nunca un gato, ni tampoco se había planteado tenerlo…. pero cuando la vio sintió un auténtico flechazo. En nuestra historia y la de Tiendanimal, creemos que ha sido la adopción más rápida! Gracias una vez más a Tiendanimal por su inestimable ayuda!

No sólo rápida sino todo un éxito, porque su adaptación a su nuevo hogar ha sido fantástica. Actualmente convive con un Chihuahua y con una niña de corta edad con la que ha creado grandes lazos afectivos raros de encontrar.

Esta historia me encanta por su magia, porque Noche no lo tenía fácil siendo adulta y además de color negro. Tampoco era fácil que se convirtiera en una gran compañera de juegos…

Es una maravilosa historia que debería de inspirar a otros a adoptar un adulto.

Noche, a la izquierda, en su casa y con su inseparable compañera de juegos; abajo, recién rescatada

Nube y Niebla

La distinción entre el «animal de granja» y la «mascota»

Nube y Niebla aparecieron, siendo dos crías, en una urbanización, corriendo por la calle. Nadie sabía de dónde habían salido ni qué hacer con ellos, de manera que el ayuntamiento contactó con nosotros. Estaban en mal estado; uno de ellos tenía media oreja rasgada y mordiscos. Con la colaboración municipal, se les desparasitó, vacunó, esterilizó y chipó, y nos pusimos en busca de una casa de acogida. Gracias a Dios Sara se ofreció a tenerlos… y en su casa estuvieron cerca de un año. Por qué nadie los quería? Porque Nube y Niebla son conejos de raza California, criados por su carne y su precioso pelo, y crecen más que las razas enanas que se comercializan como mascotas. La segunda casa de acogida tenía más conejos, y se ofreció a cuidarlos mientras encontrábamos algo para ellos. Durante cerca de un año y medio, sólo recibimos llamadas de criadores que los querían como sementales, o para una granja. Sin embargo, su actual «madre humana» se enamoró de ellos, y decidió adoptarlos. En la actualidad viven en un municipio de Ávila, felices, como mascotas, formando parte de una amplia familia. Son muy cariñosos y sociables, y son realmente preciosos… igual que los conejos destinados a ser mascotas. El hilo que separa las mascotas de los animales domésticos de trabajo, o de granja, es muy tenue.

En cualquier caso, los conejos aparecen constantemente abandonados o cedidos, por lo que sería aconsejable un mayor control sobre su comercio.

A la izquierda, Nube y Niebla recién rescatados y en unas instalaciones temporales deplorables; abajo, felices en su nuevo hogar

Abrahám

Un ejemplo de nuestro trabajo

Abrahám fue uno de nuestros primeros gatitos rescatados. La asociación generalmente rescata gatos locales o a través de colaboradores y socios. Conforme a la ley, estos animales deben de ser vulnerables y sociables, al menos potencialmente (cachorros), y no tener tutor. Nos anunciamos en redes sociales y a través de plataformas especializadas, además de esta web. Cuando aparece una persona interesada en la adopción de un animal, nos aseguramos de que tiene redes o mosquiteras instaladas en las ventanas/ balcones, puesto que los gatos pueden saltar o caer, lo que evidentemente puede costarles la vida. En el caso de casas de campo, es imprescindible preparar el jardín para que el gato no pueda salir a la vía pública, dado que pueden producirse atropellos, malos tratos, envenenamientos e incluso disparos. Dado que no conocemos a la gente que se pone en contacto con nosotros, solicitamos que cumplimenten un cuestionario, y hacemos una entrevista telefónica. Nuestros animales se entregan, previa firma de un contrato, en acogida temporal de un mes (prorrogable en el caso de no ser cachorros). Durante este tiempo, el adoptante debe de enviarnos un mensaje por escrito para confirmar su adopción. Esto es especialmente importante cuando el hogar ya cuenta con otros animales, porque es necesario que exista una buena adaptación. La asociación guía al adoptante durante este proceso. En caso de no producirse una buena adaptación el animal regresa con nosotros. Finalmente, se abonan los gastos veterinarios realizados y se envía una cesión definitiva a través de la cual el animal pasa a estar a nombre de su adoptante. La asociación cuenta con la colaboración de dos clínicas veterinarias solidarias en el corredor del Henares, por lo que los gastos veterinarios tienen un precio reducido. En el caso de no estar realizado todo el protocolo (desparasitación interna/externa, chipado, esterilización, vacunación, test de leucemia e inmunodeficiencia) se espera a completarlo antes de la cesión. Asimismo, se pueden realizar este protocolo en un veterinario local de confianza, pero la cesión no se realiza hasta no completarse el protocolo.

Abrahám, tan feliz en la foto, expresa también el objetivo de nuestro trabajo: proporcionar un hogar «como Dios manda» a los animales abandonados en la calle.

A la izquierda, en la actualidad feliz en su hogar; abajo, en el momento de la entrega

Brújula

Tener paciencia es esencial

Brújula vivía en unas instalaciones. Era de la calle, y deambulaba siempre con una gata que posiblemente fuera una hermana. Hubiera estado destinada a malvivir en la calle si no hubiera sido porque su acompañante felina apareció muerta, y se quedó en estado de shock. Una de nuestras colaboradoras se dio cuenta, tomó prestada una jaula-trampa y la rescató temiendo que se dejara morir. En la primera asociación donde estuvo Brújula no respondía, y se decidió soltarla «porque era feral». Gracias a la fe y esperanza de nuestra colaboradora la gata, que ya era adulta, acabó en su casa y, con el tiempo, se convirtió en una gata sociable y tranquila. Sigue un poco «en la luna», eso también es verdad. Tenía la boca destrozada, y se le ha tenido que extraer todas las piezas. En la calle hubiera dejado de comer y ya habría muerto.

Esta historia explica que la fe y la paciencia son fundamentales; gracias a ellas, Brújula está a día de hoy viva y feliz. Gracias a Elena por su enorme labor!

A la izquierda, en su casa rodeada de hermanos y hermanas; abajo, al poco tiempo de llegar

Sombra

Una historia de misterio

Sombra apareció una Nochevieja, con un frío terrible, en una colonia. Nadie sabe de donde salió, pero no era de la zona. Lo que sí sabemos es que estaba recién esterilizada, demasiado pronto y al parecer mal…

Estuvo en tres casas de acogida. Tuvo también una familia interesada en su adopción pero, por desgracia, no funcionó debido a la resistencia del gato de la casa. Después de todas estas vueltas, fue adoptada por su propia «madre de acogida» a la que le angustiaba este ir y venir. Actualmente convive con una perrita, varios gatos de la familia y otros tantos en acogida temporal: es una gran anfitriona.

Por una parte, esta historia ilustra las extrañas circunstancias en las que solemos encontrar a los animales, en cualquier caso tirados en la calle. A veces las narrativas de aquellos que se desprenden de sus animales es igualmente absurda. Asimismo, es un buen ejemplo de la tendencia a adoptar por parte de las casas de acogida, que a veces sufren (y mucho) por los animales.

A la izquierda, Sombra con Garfield; abajo al poco tiempo de llegar

Belinda

Un ejemplo a seguir: la adopción de un animal que no es «perfecto»

Belinda llegó a nosotros a través de una colaboradora de la asociación. Esta gatita apareció sola, muy pequeñita, en un municipio de Toledo. Nos la trajo a un mercadillo y la llevamos a su casa de acogida. Al poco tiempo, vimos que sufría ataxia (no coordina bien el movimiento), lo que nos preocupó mucho y consultamos.

A pesar de su ataxia, aún presente, y de su fuerte «carácter de princesa caprichosa», sus grandes ojos azules cautivaron a su «madre de acogida» que tuvo muy claro que se quedaba con ella, sin importar lo que pudiera acarrear en un futuro.

Belinda ha tenido mucha suerte. No todo el mundo está dispuesto a adoptar un gato con problemas de salud. Y, además, su «madre adoptiva» luchará por ella siempre. Esperamos que esta historia inspire a otros a adoptar animales con problemas, que también merecen una vida digna. Gracias Elena por ser como eres!

Belinda, a la izquierda ahora, y abajo cuando llegó.

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