Amar a las palomas

«We have no greater right to be here than any other animal»

(No tenemos más derechos a estar aquí que cualquier otro animal)

Sir David Attenborough

Nuestra asociación no hace distinción entre animales. Por qué debería de hacerlo? Yo personalmente creo, como los taoístas, en la necesidad de buscar la armonía perfecta con la naturaleza. Creo firmemente en la necesidad de respetar a los animales y plantas que nos rodean, sobre los que deberíamos ejercer en todo caso protección. Para mí, somos todos una gran familia, y cada vida es un milagro.

Hace algunos meses encontramos tres palomas blancas, colipavas, abandonadas en la linde de un bosque vecino. Totalmente domesticadas, eran incapaces de volar más allá de la copa de la encina donde las dejaron, junto a una carretera y a un espacio donde poder estacionar el coche. Otro ejemplo más de abandono, sin duda. Con el tiempo, localizamos una asociación fantástica (Asociación Holimanoli, Instagram: @holiimanoli) para la que no me cansaré de pedir apoyo (https://www.teaming.net/asociacionholimanoli), que alberga aves de manera responsable en su refugio «Cucurrucucú». Una de las palomas que le cedimos, al que llamamos «Don Juan» dada su actitud conquistadora hacia las féminas», es precisamente el co-protagonista de un realmente fantástico reportaje de moda del que os dejamos enlace para que lo visitéis: de verdad merece la pena!

¡Hola! Fashion

Instagram: @adminhttps://www.instagram.com/p/DdiydTjjiPX/?hl=es&img_index=1

No es que me haga una ilusión enorme que Don Juan haya co-protagonizado junto a Blanca Arimany este fantástico reportaje fotográfico, que me la hace… es que me sirve como ilustración perfecta de algo que quiero defender: estas preciosas aves, hoy tan estigmatizadas por nuestra sociedad. Como aquí puede verse, las palomas son bellas y dignas de aprecio.

Cuando yo era niña (y «peino canas» hace mucho tiempo) mi familia me llevaba al parque a darle de comer a las palomas. Siempre me han parecido preciosas, interesantes en su complejo comportamiento y desde luego dignas de respeto (si no de amor). Siempre me ha encantado escuchar sus arrullos! Pero años después llegó una corriente de opinión que afirma que son «asquerosas», que merecen morir porque son «ratas del aire» y además «las palomas son propagadoras de enfermedades». Esto también o dicen, como un mantra, hasta algunos veterinarios. Todo centro urbano antiguo comparte unas púas de tamaño muy considerable que alejan a estas aves de los monumentos dado que sus excrementos son corrosivos. Bueno, lo de «ratas del aire» todavía no lo «veo»… (sí veo que el ser humano es como una plaga bíblica de langostas) pero que propagan enfermedades es tan cierto como que los humanos también lo hacemos. O no? En cuanto a los monumentos, entiendo el valor del patrimonio y la necesidad de protegerlo pero.. de verdad es necesario dejarlas morir de manera tan cruel a la vista de todos? Si las palomas viven con nosotros se debe a que las criamos porque nos eran útiles. Ha habido palomas mensajeras, palomas en estofados, guano de palomas usado como excelente fertilizante… pero quizá ahora esto no es común, y por eso «nos molestan». Porque ahora nos molesta todo menos lo nuestro. No será mejor disfrutar de su compañía, procurar que no enfermen cuidándolas activamente (hay montones de personas que voluntariamente están deseando hacerlo) y buscar formas alternativas para evitar la super población y los posibles daños al patrimonio?

Isabel R., una de nuestras colaboradoras, me envió hace pocos días un relato. Quiero incluir algunas de sus reflexiones aquí:

«Ayer, cuando volvía del veterinario con mi paloma en un transportín, un policía local… decidió multarme y pretendía, además, arrebatarme a mi amor. Porque sí, porque su uniforme se lo permitía, y porque algún descerebrado de mente obtusa ha decidido, desde el aburrimiento cenagoso de su despacho, clasificar a los animales en «amables» o no. Y las palomas bravías han salido mal paradas…

Si hubiese propinado una patada a la paloma… no me habría multado…

Puedes criar organismos perfectos que laten… para practicar con ellos el «deporte» de cazarlos… y no habrá nadie multando a los aficionados… a la muerte…»

Pilar R.

Yo, la verdad, no entiendo: se multa a una persona por llevar una paloma al veterinario en un transportín, pero no montones de formas de maltrato animal, algunas de ellas institucionalizadas? El maltrato animal continúa bajo el amparo del Estado porque denunciar el mal trato es, entre otras cosas, para ricos.

Parece el mundo al revés.

Antes de la expulsión del Paraíso, el hombre vivía en una felicidad absoluta. En el paraíso éramos uno más. Creo que el respeto hacia la naturaleza no sólo es necesario: es una forma de felicidad.

Y yo siempre ayudaré a las palomas. Gracias a CV Vetcon (https://www.vetcon.es) por su apoyo a estos animales, y a los montones de personas como Soraya en su refugio, o Isabel con sus palomas rescatadas que también se desviven por ellas.

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